La Iglesia católica de Colombia pidió ayer al máximo jefe de las FARC, "Alfonso Cano", sostener un diálogo directo que permita definir un acuerdo de canje de rehenes por guerrilleros presos como antesala a una negociación de paz.
El arzobispo de la ciudad de Tunja (centro), monseñor Luis Augusto Castro, señaló en el marco de la reunión anual de la Conferencia Episcopal colombiana, que la Iglesia quiere "poder hablar cara a cara con ellos, personalmente y no simplemente como acompañantes".
Las FARC señalaron la semana pasada en un comunicado que entregarán a un militar herido en combate, de quien nadie tenía noticia, junto al cabo Pablo Emilio Moncayo, y aceptaron la presencia de la Iglesia católica en la liberación de los dos rehenes.