La Iglesia Católica Alemana deberá vender o arrendar el 25% de sus propiedades hasta fines de este año para equilibrar sus déficits.
Poco ha sucedido del esperado "efecto Benedicto XVI" en la Iglesia Católica Alemana; después de tres años de papado del bávaro Joseph Ratzinger algunos católicos han vuelto a su iglesia, pero muchos siguen alejándose de ella.
Los dos millones de feligreses menos en los últimos 10 años significan menos ingresos y muchos lugares vacíos en los 24.500 inmuebles que posee la Iglesia Católica en Alemania.