Un buque alemán, que navegaba con 36 sudaneses y otros refugiados africanos por el sur del mar Mediterráneo desde hace tres semanas en busca de un puerto que los acogiera, trató de atracar ayer en un puerto de Sicilia, pero los guardacostas italianos se lo impidieron.
La Policía de aduanas de Puerto Empédocles, en Sicilia, había dicho previamente que los guardacostas escoltaban al buque Cap Anamur hacia el puerto.
Poco después, un inspector portuario, quien pidió no ser identificado, indicó que el buque fue detenido cuando estaba a 500 metros de la costa debido a que no se le había concedido autorización.
"La situación a bordo es insoportable", dijo Elías Bierdel, portavoz del Cap Anamur, a The Associated Press por teléfono desde Alemania. Los refugiados están en muy mal estado tanto mental como físico"".