Los implantes de seno pueden no ser para toda la vida, advirtió el gobierno de Estados Unidos, pues una de cinco mujeres que los reciben tendrá que quitárselos en un lapso de 10 años, y esa probabilidad es mayor para quienes han superado el cáncer.
No es la primera vez que la entidad federal Administración de Drogas y Alimentos, FDA, hace la advertencia. Pero ahora la reiteró tras revisar nuevos datos sobre los implantes de busto hechos con gel de silicona cuando han transcurrido cinco años desde que volvieron al mercado.
El organismo gubernamental concluyó que los aumentos quirúrgicos de busto son seguros en general, siempre y cuando las mujeres entiendan que puede haber complicaciones, como el doloroso tejido de cicatrización y la perforación del implante.
“Entre más tiempo se tenga el implante, es más probable que vaya a haber complicaciones”, dijo el jefe de dispositivos médicos de la FDA, Jeff Shuren, quien indicó que las mujeres deben realizarse revisiones periódicas.