Jeb Corliss, un estadounidense de 31 años, quiere subir a un helicóptero, lanzarse al vacío a una velocidad de unos 190 kilómetros por hora y aterrizar con éxito sin paracaídas.
Expertos consideran que la misión es "técnicamente posible", aunque nadie lo ha logrado.
Corliss no está solo en esta carrera contrarreloj. También se han embarcado grupos de Francia, Suráfrica, Nueva Zelanda, Rusia y Estados Unidos.
Esta hazaña conlleva numerosos riesgos, como ya comprobó el aventurero Evel Knievel, que trató sin éxito de saltar sobre el cañón de un río con una motocicleta propulsada por un cohete en 1974.