La primera mezquita construida en Granada (Andalucía, sur) desde la expulsión de los moros hace seis siglos de la antigua capital del último reino musulmán de España, fue inaugurada ayer durante la cual se lanzaron llamamientos a la coexistencia "en estos tiempos de confrontación".
"En estos tiempos de confrontación, esta mezquita" debe ser "para todos un ejemplo de hermandad, para que cuando el alminar llame a la oración su canto sea interpretado comuna llamada a la fraternidad", dijo el jeque de Charjah (Emiratos Arabes Unidos) el emir Ben Mohamed al Kassimi, cuyo discurso fue leído en español por su hijo Jaled al Kassimi.
La inauguración fue celebrada en los jardines de la mezquita, en la colina del Albaicín, frente a los palacios de la Alhambra, en presencia de Charjah, que efectuó una importante contribución financiera a este proyecto cuyo costo fue estimado en cuatro millones de euros.
La flamante mezquita es fruto de 20 años de esfuerzos, desde que la comunidad musulmana local pudo comprar el terreno, gracias a una donación de Libia. La comunidad musulmana de Granada ya tenía dos mezquitas más pequeñas, pero la apertura de la elegante Mezquita Mayor de Granada proporciona un nuevo foco de encuentro para la comunidad y es altamente simbólica, al llegar 500 años después de que los musulmanes fueran expulsados de España.
Los moros ocuparon partes de España durante cerca de unos 800 años antes de que los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, reconquistaran Granada en 1492, y Boabdil, el último rey moro de España, se fuera exiliado a Africa. Los cristianos no respetaron una promesa que habían hecho de respetar el Islam, y 10 años después le dieron a los musulmanes la alternativa de conversión o emigración.