Al menos 26 personas murieron y otras ocho resultaron heridas en un incendio dentro de un bar en la provincia de Cantón, en el sur de China, el día de Navidad, informó la agencia oficial Xinhua.
El incendio tuvo lugar en un bar llamado "Tandao", ubicado en la calle Wenkang de la localidad de Tanzhou, a 100 kilómetros de Hong Kong.
"Todavía estamos investigando", declaró a EFE un portavoz del departamento de bomberos de Zhongshan.
En Tailandia, miles de personas de unos 40 países participaron en los actos celebrados en siete localidades costeras del suroeste del país en recuerdo de las 5.395 muertos y de los 2.940 desaparecidos.
El primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, viajó a Phuket para las ceremonias, que han incluido minutos de silencio, ofrendas florales y actos religiosos multi-confesionales.
En total de 2.248 extranjeros de 37 países perdieron la vida en Tailandia, la mayor parte en hoteles de la popular playa de Khao Lak, donde más se notaron los efectos devastadores del maremoto.
Hasta allí viajaron muchos supervivientes y familiares procedentes de todo el mundo, incluidos cientos de suecos para recordar a los 543 ciudadanos de ese país que murieron hace un año.
También Sri Lanka homenajeó en silencio a los cerca de 35.000 fallecidos en los tsunamis. En las principales ciudades, la Policía paró el tráfico rodado a las 9:29 hora local, cuando se iniciaron las olas que destrozaron dos tercios de la costa ceilanesa, mientras los ciudadanos guardaban silencio y sonaban las campanas en todos los templos del país, sin distinción de religión.
Barcos que salieron a la mar con lazos negros y miles de velas encendidas recordaron a las más de 12.000 víctimas en la India, donde hubo ceremonias multitudinarias en los archipiélagos de Andaman y Nicobar.
Hace un año, un terremoto de magnitud 9.3 grados, el más potente de las últimas cuatro décadas, estremeció el lecho marino cerca de la isla de Sumatra, desplazando miles de millones de toneladas de agua y generando olas de 10 metros de altura que se diseminaron por todo el Océano Indico a velocidades subsónicas.
El tsunami barrió con poblaciones enteras en Aceh y Sri Lanka, borró cinco centros vacacionales de cinco estrellas en Tailandia y alcanzó ciudades costeras en la India y África con fuerza incontenible.