Una 30 personas resultaron lesionadas, dos de ellas de gravedad, dijeron funcionarios locales.
Muchas de las víctimas provenían de la nación africana de Mali.
Uno de los residentes del edificio de siete pisos dijo haber sido despertado por los gritos de niños y adultos y luego asomarse a su ventana, en el segundo piso.
La gente "saltaba por las ventanas, no les importaba morir"", dijo Oumar Cisse.
El incendio estalló poco después de la medianoche en la escalera del edificio.
El ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, encargó una relación de edificios peligrosos, y afirmó que se estudiará el realojo de sus habitantes, tras el incendio registrado en un inmueble en estado precario en el que fallecieron 17 personas.
En el inmueble de siete plantas, la última de ellas tapiada, vivían unas 130 personas en su mayoría inmigrantes africanos que habían sido instalados allí provisionalmente por asociaciones benéficas a la espera de una vivienda.
Una manifestación espontánea concentró a más de un centenar de personas para denunciar las situaciones de precariedad ante el edificio de París. Los concentrados corearon reclamaron soluciones.
El ministro francés de Cohesión Social, Jean-Louis Borloo, prometió decisiones para crear pensiones sociales para los sectores más precarios de la población.
En abril pasado, 24 personas, también inmigrantes, habían perecido en el incendio que devastó la pensión en la que se alojaban en París.