Todos los vuelos desde y hacia Chicago fueron suspendidos ayer, debido a un incendio en una instalación de control de tráfico aéreo.
La cancelación de medio millar de vuelos amenazaba con repercutir en el tráfico aéreo de todo Estados Unidos.
Las autoridades dijeron que el incendio fue provocado intencionalmente por un empleado bajo contrato de la Administración Federal de Aviación y que el acto no tenía vínculos con el terrorismo.
Más de 85 vuelos fueron cancelados en Chicago y se preveía un fuerte aumento.
El incendio obligó a evacuar el centro de control en Aurora, 65 kilómetros al oeste de Chicago. Las cuadrillas hallaron al sospechoso de iniciar el incendio en el sótano, con una herida autoinfligida. Lo llevaron al hospital.
El jefe de policía de Aurora, Gregory Thomas, dijo que no se trataba de un acto terrorista. El FBI, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos, así como la Policía y los bomberos locales investigaban los hechos.
La vocera de la Administración Federal de Aviación (FAA), Elizabeth Cory, dijo que el control aéreo regional fue transferido a otras instalaciones.