Las semillas de marihuana, ingrediente en productos que se comercializan en medio mundo, reclaman su lugar entre los fogones en la puritana Australia como un alimento nutritivo para el consumo humano.
En Estados Unidos, Canadá, los países de la Unión Europea, entre ellos España, se producen alimentos a base de la semilla de cáñamo (cannabis sativa), como barras de cereales, harinas, aceites y quesos vegetarianos, pero en Australia este producto "está estigmatizado", declaró Andrew Katelaris, el impulsor de la iniciativa para legalizar su uso en la cocina.
Australia lo comercializa en forma de cosméticos, fibras o alimentos para animales, pero una cosa es dárselo al mejor amigo del hombre y otra que los ciudadanos puedan incorporarlo a su dieta diaria.