El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, ordenó al Ejército de su país incrementar la presencia militar en el fronterizo Río San Juan y no permitir "bajo ninguna circunstancia" que guardias costarricenses naveguen armados en esa cuenca.
Bolaños, después de reunirse con el gabinete de Seguridad y Gobernabilidad, emitió un decreto en el que ordenó decomisar las armas que circulen "ilegalmente".