Las muertes por SIDA y los nuevos casos de infección por VIH, el agente causal, alcanzaron cifras sin precedentes en el 2003 y se prevé que aumenten aún más mientras la epidemia se extiende por toda Africa subsahariana y avanza a través de Europa del este y Asia central.
Nuevas cifras mundiales divulgadas ayer revelaron que cerca de 40 millones de personas en todo el mundo están viviendo con VIH y sida, incluido un número estimado de 2.5 millones de niños menores de 15 años. El letal virus infectó en el 2003 a cerca de cinco millones de personas y mató a más de tres millones.
"La epidemia de SIDA se sigue expandiendo, no hemos alcanzado todavía el límite", dijo Peter Piot, director del Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y sida (ONUSIDA).
"Este año se han infectado más personas que nunca antes y han muerto de sida más personas que nunca antes", dijo el funcionario a Reuters. "Es la primera causa de muerte en Africa y la cuarta a nivel mundial".
Africa subsahariana sigue siendo la región más afectada, con cerca de 3.2 millones de nuevas infecciones y 2.3 millones de muertes en el 2003.
América Latina y el Caribe la enfermedad predomina y avanza sobre todo entre los menores de edad y los homosexuales masculinos, declaró ayer en Brasilia un portavoz del Programa de las Naciones Unidas sobre este mal.
"La epidemia del SIDA en Latinoamérica y el Caribe es cada vez más joven", aseguró en rueda de prensa el director de Programa de las Naciones Unidas sobre el SIDA para Europa y las Américas, el médico brasileño Luiz Loures.
Según Loures, los niños y adolescentes son cada vez más entre las víctimas por su inexperiencia con los cuidados que deben tener en las relaciones sexuales, una de las posibles formas de contagio.
"La epidemia entre los homosexuales no está controlada y crece debido a las deficiencias de los programas oficiales", apuntó Loures, quien comentó que la tasa media de incidencia del SIDA entre los homosexuales de América Latina y el Caribe es de un 20 por ciento.
Las esperanzas no se pierde. Italia lanzó ayer una serie de pruebas de una nueva vacuna contra el SIDA. "Todavía hay mucho trabajo arduo por realizar (...) pero si sirve será fantástico, podría significar el final de esta epidemia", dijo Barbara Ensoli, del instituto italiano de salud ISS y directora del proyecto de investigación que comenzó en 1996.
La nueva vacuna, que se basa en una pequeña proteína esencial para la replicación del virus llamada Tat, tiene como objetivo detener la proliferación del virus y por lo tanto la diseminación de la infección en el organismo.
También ayer, científicos cubanos presentaron en el Congreso de Biotecnología Habana 2003 el proyecto que desarrollan para obtener una vacuna terapéutica y otra preventiva contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH/SIDA).