India reconoció que el Tíbet "es una parte inalienable del territorio de China" y garantizó a Pekín que no permitirá a los tibetanos llevar a cabo actividades en contra de China, informaron los medios de comunicación chinos ayer.
En una declaración conjunta firmada el lunes por el primer ministro chino, Wen Jiabao y su homólogo indio, Atal Behari Vajpayee, India reconoció oficialmente la soberanía de China en el Tíbet, según la prensa china y el ministerio de Relaciones Exteriores chino.
"La parte india reconoce que la región autónoma del Tíbet forma parte del territorio de la República Popular de China y reitera que no permitirá a los tibetanos llevar a cabo en India actividades políticas contra China", indicó la declaración citada ayer a última hora por la agencia de noticias oficial china Xinhua.
"Considero que es una declaración positiva e importante", dijo por su parte en una rueda de prensa Kong Quan, portavoz del ministerio de Exteriores chino.
Sin embargo, en otra conferencia de prensa, el ministro indio de Asuntos Externos, Yashwant Sinha, confirmó la posición de su país en esta declaración pero la matizó afirmando que no modificaba la posición defendida en el pasado por Nueva Delhi en lo que se refiere al Tíbet.
"La posición de India sobre el Tíbet ha sido coherente. Y sigue siéndolo actualmente", afirmó.
El Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, salió de su país en 1959 para refugiarse en India después de una fallida sublevación contra el régimen de Pekín, y los tibetanos en exilio llevan a cabo desde esa fecha campañas para denunciar "la ocupación" del Tíbet por parte de China.
Por otro lado, ayer India y China anunciaron el nombramiento de enviados para buscar un arreglo para sus diferencias fronterizas.
Los viejos rivales acordaron "explorar desde la perspectiva política del panorama de las relaciones bilaterales, el marco de un acuerdo sobre fronteras", señaló una declaración conjunta tras un encuentro entre el primer ministro indio y dirigentes chinos.
Vajpayee dijo que las relaciones entre los dos países, dañadas por décadas de sospechas mutuas y disputas fronterizas, se habían transformado.
"Nuestra actual tendencia de desarrollo de una cooperación bilateral global, al tiempo de que simultáneamente se contemplan nuestras diferencias, ha transformado la calidad de nuestras relaciones", dijo Vajpayee tras hablar con el ex presidente Jiang Zemin, cabeza del vasto estamento militar chino.