Las acciones para mitigar el impacto de la degradación ambiental en las comarcas indígenas hasta ahora no ha tenido efectos positivos, pues se sigue degradando la tierra, hay contaminación con pesticidas, agroquímicos y se talan los bosques.
Rufina Venado, representante de la Asociación de Desarrollo Comunitario Mera, Bare y Ngöbe, aseguró que en las comarcas la situación de los indígenas se encuentra en el mismo nivel que hace 20 años atrás.
De acuerdo con Venado, quien participará hoy en la presentación del Informe de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, las comarcas no escapan de la explotación de sus recursos naturales por extraños.
Alegó que las fuentes de donde obtienen su sustento están en peligro por la degradación de los suelos y el uso indiscriminado de pesticidas y fertilizantes, que evenenan las aguas.
Planteó que la explotación minera de Cerro Colorado, ha ocasionado graves perjuicios al ecosistema de la región Ngöbe Buglé, mientras en el área bananera de Chiriquí y Bocas del Toro hay un grave problema de contaminación por el uso de insecticidas vía aérea.
Planteó que se han detectado indígenas con enfermedades producidas por la exposición prolongada a los químicos y mujeres que han dado a luz niños con malformaciones.
Pese a las denuncias y solicitudes para investigaciones serias, ninguna autoridad ha asumido la responsabilidad. Estas situaciones y cómo hacer frente a las condiciones de vida de los indígenas, se discutirán hoy.