Un grupo de cien indígenas brasileños de las etnias Krenak y Pataxós invadieron hoy la sede de la estatal Fundación Nacional de Salud (Funasa) en la ciudad de Governador Valadares, Minas Gerais, y mantiene como rehenes a 25 funcionarios de la entidad, informó la Policía Federal.
Los indígenas piden atención médica especializada en sus aldeas y que no sea transferido para Belo Horizonte, capital del estado, del Distrito Sanitario Especial de Salud Indígena (Dsei), además del pedido de salida del jefe regional de la entidad, Edvar de Paula.
Tres mujeres que se sintieron mal de salud fueron liberadas y agentes de la Policía Federal (PF), que negocian la liberación del resto de rehenes, calificaron la situación como "tranquila".
Los indígenas y rehenes recibieron agua y alimentación por parte de las autoridades.