Pobladores aymaras de Sorata e Ilabaya (a 130 y 150 km respectivamente de La Paz) escenarios de una sangrienta represión militar que encendió hace un año una rebelión indígena en el oeste andino de Bolivia, exigieron ayer el enjuiciamiento del derrocado presidente Gonzalo Sánchez de Lozada por la "masacre" de seis aborígenes.
También exigieron el enjuiciamiento de su ministro de Defensa, Carlos Sánchez.