La marcha de indígenas contra una carretera que partirá en dos un parque natural boliviano avanzó otros 30 kilómetros, entre muestras alternas de solidaridad y hostigamiento, según la inclinación política de los pueblos por donde pasa, y se encuentra ya a unos 170 kilómetros de la capital, La Paz.
Cerca de mil caminantes, de 1500 que salieron el 15 de agosto de la ciudad amazónica de Trinidad, avanzan hacia La Paz, sede del Gobierno, para exigir que el presidente Evo Morales frene de forma definitiva esa obra financiada y construida por Brasil, informaron dirigentes de la marcha.
El mandatario del país, Evo Morales, ha visto resquebrajada su imagen de ecologista e indigenista con este conflicto.