El departamento de Estado norteamericano protestó vivamente ayer contra la publicación en un diario de Washington de una falsa carta atribuida a un embajador estadounidense, que ponía en duda la lealtad de los diplomáticos estadounidenses.
El secretario de Estado, Colin Powell, llamó personalmente al Washington Times tras la publicación de la misiva atribuida al embajador norteamericano ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE, con sede en Viena), Stephan Minikes, en su edición de ayer.
El propio diario, en un comunicado, reconoció que el texto no fue autenticado y se disculpó, deplorando que "el procedimiento ordinario del diario para verificar las cartas que llegan no fue seguido".
La falsa carta denunciaba la actitud "vergonzosa" de algunos diplomáticos de carrera estadounidenses, acusados de no apoyar la política extranjera del presidente George W. Bush, y de "considerar como legítimos los principios de la política extranjera francesa o rusa", en detrimento de los "valores de Estados Unidos".
Por otro lado, el líder demócrata del Congreso, Carl Levin, acusó a la Casa Blanca de practicar una política de ocultamiento para legitimar la invasión a Irak.
El demócrata de mayor jerarquía del Comité de Asuntos militares del Senado, refutó los argumentos de que los ahora desacreditados informes de que Irak había tratado de comprar material nuclear en Africa era un caso aislado en el que Washington usó dudosa información de inteligencia.