Una versión del amplio informe elaborado por las autoridades iraquíes que, según Bagdad, prueba que no tiene armas prohibidas, llegó ayer a Viena, donde los expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) comenzaron a estudiarlo.
El OIEA recibió la declaración de Irak, un documento de 11,900 folios que lleva adjuntos varios CD-ROMs, elaborado en respuesta a una de las exigencias estipuladas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Los expertos internacionales comenzaron en Viena a efectuar un primer análisis de la documentación, según aseguró Jacques Baute, jefe del equipo de inspectores del OIEA en Bagdad, especializados en armas atómicas y en verificar que el material no se utilice para fines bélicos.
Baute hizo esas declaraciones en el Vienna International Center, sede vienesa de la ONU y del OIEA, después de haber recibido el informe de manos de un inspector de desarme de Naciones Unidas, cuya identidad no especificó. Por su parte, la portavoz del organismo Melissa Fleming explicó que ya se había procedido a ampliar el equipo de expertos destinados a controlar los supuestos programas de armas de Irak, con varios especialistas de la organización que normalmente se ocupan de otros asuntos.
El informe fue transportado por funcionarios de Naciones Unidas desde Bagdad, de donde partieron esta mañana en un avión de la ONU hacia Larnaca (Chipre), para enviar desde allí una versión a la Comisión de Inspección, Verificación y Control de Naciones Unidas (UNMOVIC) en la sede de la ONU en Nueva York.
La segunda versión fue transportada desde Larnaca a Viena en un avión de la compañía austríaca Austrian Airlines, para que sea estudiada por el OIEA.
El director general de este organismo, Mohamed El Baradei, y el jefe de la UNMOVIC, Hans Blix, deberán luego informar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre las conclusiones de los expertos de ambos órganos del sistema de Naciones Unidas.
El envío del informe iraquí se produce en el plazo fijado por la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU, que establecía para hoy, 8 de diciembre, la fecha límite para la entrega por Irak de la lista completa de todos sus arsenales.
De acuerdo con esa misma resolución, los expertos de Naciones Unidas y del OIEA que se encuentran en Irak prosiguieron en la mañana de ayer su trabajo sobre el terreno, con la supervisión en su décimo día de inspección de dos nuevos lugares en los que el régimen iraquí podría almacenar y desarrollar armas prohibidas.
En tanto, los expertos de la ONU pusieron punto final ayer a una visita de cinco horas a instalaciones que sirvieron para desarrollar armamento químico y biológico antes de la guerra del Golfo de 1991.
Según comprobaron periodistas de la AFP, los inspectores de la Comisión de Control, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC) se desplazaron ayer a Faluja, 50 km al oeste de Bagdad, donde hay una fábrica de insecticidas.
Salieron del lugar sin realizar declaraciones pero el director de la empresa, Haidar Hassan Taher, garantizó a la prensa que "verificaron todos los equipos registrados por la UNSCOM", la extinta comisión de la ONU encargada del desarme iraquí, que trabajó en el país entre 1991 y 1998.
"Visitaron todos los rincones de la empresa", añadió, explicando que un 65% de la producción de su fábrica se dirige al Ministerio de la Agricultura.
Faluja fue registrada por la UNSCOM años atrás pero Estados Unidos sospecha que los iraquíes reanudaron las actividades prohibidas en este lugar recientemente.
En Bagdad, un equipo de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AEIA) concluyó una inspección de cerca de dos horas en la sede de una compañía de prospección geológica y minera, cerca del parque de Saadun.
En tanto, un nuevo grupo de 25 inspectores de la ONU llegó ayer a Bagdad para unirse a los expertos que ya se encuentran en el país desde el 25 de noviembre, informaron fuentes del aeropuerto. Los inspectores llegaron a la capital iraquí a bordo de un Hércules C-130 de la ONU procedente de Larnaca, al sur de Chipre, donde se encuentra su retaguardia.
El grupo está compuesto por "21 inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y cuatro de la Comisión de Control, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC)", indicó en Larnaca el portavoz de los inspectores en Bagdad, Hiro Ueki.