La creciente inmigración desde América Latina a Estados Unidos aumenta el riesgo de propagación del mortal mal de Chagas, una enfermedad de origen parasitario, señaló ayer el diario "The Washington Times".
La Cruz Roja de EU calcula que el riesgo de que en una transfusión de sangre se pase la infección de Chagas es, en el ámbito nacional, de uno en 25,000 casos.
Pero en Los Angeles (California) ese riesgo es de uno en 5,400, y en Miami (Florida) de uno en 9,000, dato que el diario vinculó con la alta proporción de inmigrantes latinoamericanos en la población local.
El diario citó a Louis Kirchhoff, especialista en Chagas de la Universidad de Iowa, quien dijo que "el riesgo de contraer el mal está creciendo rápidamente debido a la inmigración".
Kirchhoff "señaló que según la Oficina del Censo la inmigración neta tan solo de México es de alrededor de mil personas por día, y hasta el 10% está probablemente infectado" con el mal de Chagas, según el diario.
Otro especialista, Arthur Aufderheide, de la Universidad Duluth en Minnesota, indicó al diario que "se calcula que unos 15 millones de suramericanos (además de mexicanos y centroamericanos) sufre del mal de Chagas".
"Me sorprende que no hayan aparecido más casos en nuestros suministros de sangre para transfusiones", añadió ese médico.
La enfermedad de Chagas la causa un parásito, el protozoo flagelado Trypanosoma cruzi. Se transmite entre diversos huéspedes animales, mamíferos silvestres y domésticos, a sus congéneres por insectos hematófagos, conocidos en gran parte de América del Sur con el nombre vulgar de "vinchucas".
Otras formas de transmisión conocidas incluyen la infección prenatal por pasaje trasplacentario de tripanosomas desde la circulación materna con infección aguda o crónica, y la transfusión de sangre proveniente de dadores con infecciones ignoradas.
Se ha verificado clínicamente que puede producirse la infección del hijo por la leche materna de una mujer que padezca la enfermedad de Chagas, pero esa posibilidad es excepcional y muchos especialistas consideran que es un riesgo remoto.