Los inmigrantes hispanos en los barrios orientales de Boston temen a la policía y no cooperan para delatar a sospechosos de crímenes, dijo un comandante policial.
La tendencia está afectando la capacidad de las autoridades de luchar contra la delincuencia, pues a veces pasan horas o días antes de que alguien reporta un crimen, si es que se reporta del todo.
El sargento Arthur McCarthy dijo al diario The Boston Globe que la policía local está tratando de mejorar su comunicación con la comunidad hispana, que comprende el 40% de la población local. Pero muchos inmigrantes se niegan a cooperar con la policía porque están ilegalmente en el país y temen ser deportados.
Anna Stifano, directora de Oiste?, un grupo activista local, dijo que muchos inmigrantes también tienen una mala imagen de la policía porque vienen de países donde el abuso y la corrupción policial son endémicos.