Unos 250,000 inmigrantes ilegales trabajan en condiciones de "esclavitud" en España, denunció ayer en Madrid la Coalición Española contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación (CECRA) en vísperas del Día Internacional de los Derechos Humanos.
De los 3,5 millones de inmigrantes ilegales que en Europa trabajan como "esclavos modernos", 250,000 están en territorio español, aseguró en rueda de prensa el portavoz de la entidad, Carlos Ferreyra.
Precisó que en su gran mayoría los inmigrantes sin papeles trabajan en el servicio doméstico, la prostitución, la agricultura, la industria textil y otros trabajos manuales.
"Sus dueños son casi siempre personas acomodadas económica y culturalmente", aseguró.
Ferreyra explicó que para sensibilizar a la sociedad española, la entidad lanzó su programa "Conoce al racismo", subrayando que "seguramente en algún momento, todos nos hemos cruzado en la calle con un esclavo".
El vocero de la CECRA aseguró que "en España la lucha contra el racismo no sólo tiene que ver con la inmigración" sino que está vinculada con los ciudadanos españoles negros o de origen indoamericano o asiático.