La empresa Kohler Co. presentó un asiento de retrete que elimina los malos olores y la necesidad de desodorantes o velas para encubrirlos.
Un ventilador a batería oculto en el asiento succiona el aire y lo canaliza por un filtro de carbón que absorbe los olores y después emite un aroma agradable, opcional. El gerente de productos, Jerry Bougher, dijo que la idea es atacar los malos olores en su mismo origen.
El asiento, a un costo de $90, es uno de varios artefactos que la empresa, con sede en Wisconsin, y sus competidores han presentado en años recientes para hacer más placentero el momento de hacer sus necesidades. En lo que se refiere a retretes, los consumidores pueden conseguir modelos provistos de calefacción o luces nocturnas que suelen agregar entre $20 y $100 al costo.