Entomólogos estadounidenses y británicos están desarrollando un insecticida biológico de acción lenta que podría ser el definitivo contra los mosquitos transmisores de la malaria, porque impide que se hagan resistentes a su veneno.
Cada año la malaria, que se contagia a través de la picadura de la hembra de los mosquitos del género Anopheles, mata a más de un millón de personas.
Las sustancias químicas utilizadas para combatir a este insecto se convierten en obsoletas después de un tiempo porque surgen nuevas generaciones de mosquitos resistentes, lo que obliga a gastar millones de dólares en nuevos productos.
El Dr. Andrew Read y sus colegas de las universidades de Penn State (EE.UU.) y de Open University, en el Reino Unido, afirman que la solución a este problema es un insecticida químico o biológico de acción lenta, que elimine sólo a los mosquitos adultos, los únicos capaces de transmitir la malaria.
Los insecticidas pulverizados sobre las paredes o las mosquiteras son métodos efectivos para controlar la malaria, ya que matan a los insectos o les impiden acceder a la sangre humana que necesitan para poner huevos, pero eso conlleva una selección en favor de los mosquitos resistentes al insecticida.