Un juez belga ha dejado en libertad a un detenido por traficar con cocaína al no tener coche para desplazarse a la prisión donde estaba, ni ordenador para proceder al interrogatorio.
El hombre, detenido en el aeropuerto de Bruselas, fue trasladado al ala médica de la prisión de Saint-Gilles, en la región de Bruselas, porque había tragado la droga para transportarla.