El jefe de los inspectores de la ONU para el desarme de Irak, Hans Blix, indicó que su misión verificará unos 700 sitios iraquíes, a los que su equipo irá "sin preaviso".
"Tenemos una idea clara de los lugares a los que queremos ir. Hay unos 700 sitios para inspeccionar (...). Intentaremos guardar el secreto y trabajaremos sin preaviso", manifestó Blix en una entrevista que publicó ayer "Le Monde".
Subrayó que el factor sorpresa es importante en esta operación. El responsable de la comisión de la ONU anunció "un nuevo capítulo" de inspecciones sin "santuarios" donde Bagdad pueda guardar supuestas armas de destrucción masiva.
Por su parte, el partido Baas, que ostenta el poder en Irak pidió a los inspectores que resistan a las injerencias de EU y sean imparciales.