Datos
- Movimiento
- Miles de agricultores y ganaderos formaron los grupos de autodefensas en febrero de 2013.
- Logro
- Las autodefensas lograron, en gran parte, la expulsión del cartel del estado de Michoacán.
- Acusado
- Hipólito Mora, fundador del grupo estuvo preso acusado de coparticipar en dos asesinatos.
Miembros de la sociedad civil mexicana que han ejercido la autodefensa en distintos ámbitos animaron a los ciudadanos a “despertar” e iniciar su propia guerra particular contra el crimen organizado, como parte de su legítimo derecho a defenderse, aunque desaconsejaron el uso de la violencia.
“Nuestro objetivo no es llamar a la insurrección armada nacional. Llamamos a la insurrección de conciencia, a la solidaridad y a la responsabilidad”, apuntó en su intervención uno de los líderes de las autodefensas del estado de Michoacán, José Manuel Mireles.
Mireles fue el encargado de clausurar el primer Encuentro Nacional de Autodefensas Ciudadanas, al que han asistido miembros de la sociedad civil para narrar sus experiencias en distintos ámbitos con la autodefensa, en un país escenario de una cruenta lucha entre cárteles de las drogas que ha disparado los niveles de violencia.
Esto ha obligado al Gobierno federal a desplegar a miles de militares en las zonas más conflictivas del país para recuperar la seguridad.
En opinión de Mireles, lo importante es que el pueblo de México entienda las razones de su lucha social que comenzó hace más de un año cuando se levantaron en armas en Michoacán para hacer frente al cártel de Los Caballeros Templarios.
En enero pasado, las fuerzas federales asumieron el control de la seguridad en la llamada Tierra Caliente y desde entonces han capturado a la mayoría de los líderes de esa organización con ayuda de los grupos de autodefensas, que ahora están en un proceso de legalización con su ingreso a la policía rural.
Como parte de esta legalización, Mireles consideró necesaria la creación de una “guardia nacional”, “con apego a la Constitución”, que sea “una fuerza civil, democrática federal y republicana”.
El primero que se levantó en armas el pasado año fue Hipólito Mora, un agricultor michoacano del municipio de La Ruana que se hartó de que su hijo no pudiera cosechar el limón porque los narcotraficantes tenían colapsadas a las empresas empacadoras.
Acusado de haber asesinado a dos personas, permaneció en la cárcel poco más de dos meses y salió la semana pasada por falta de pruebas con más ganas de seguir luchando por su pueblo, contó.
En su intervención exigió al presidente Enrique Peña Nieto que libere a los miembros de las autodefensas que permanecen detenidos en su estado acusados de crimen organizado, ya que no son más que agricultores que se defendieron.
En el encuentro estuvieron presentes otros representantes de la sociedad civil que también animaron a la población a usar su “legítimo derecho” a la autodefensa ante la inacción del Gobierno.