EL PAPA Juan Pablo II instó a las autoridades y médicos de Holanda a medir la gravedad de la práctica de la eutanasia en su país, el primero que legaliza el procedimiento para adultos que no quieren vivir con dolores insoportables y sin perspectivas de cura.
El tema de la vida y la muerte en Holanda volvió a ocupar la atención de los medios de comunicación al publicarse un estudio en la revista Dutch Journal of Medicine que indica que 22 bebés recién nacidos con enfermedades terminales murieron desde 1997 por los efectos de la eutanasia.