El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, advirtió en la clausura del VI Congreso Latinoamericano de Ciudades y Gobiernos locales que la pobreza y la desigualdad en los países de la región constituyen un riesgo para la democracia.
"Aunque la pobreza en América Latina y el Caribe la hemos reducido significativamente en los últimos diez años, a un 31 por ciento, esa cifra todavía sigue siendo un exceso", sostuvo Insulza.
En su exposición, que denominó "Sobre los desafíos de la democracia en A. Latina", el secretario general de la OEA indicó que es un riesgo para la democracia "el que la condición de vida esté sujeta a cómo se vive y en el que además la realidad económica sea un problema en el acceso a los servicios sociales".
Insulza, que a su entrada al salón central donde se realizó el Congreso fue ovacionado por los cientos de asistentes, dijo en su intervención que lamentablemente no solo la pobreza y la desigualdad son dos factores preocupantes en una democracia, sino también la violencia y la destrucción sistemática del medioambiente.
Insulza aseguró que en algunos países de la región, la cantidad de guardias privados es tres veces mayor que la policía tradicional, una situación generada muchas veces por el crimen organizado y la gran cantidad de homicidios.
"No solo debemos preocuparnos del aumento de los delitos, que en algunos países ha sido explosivo, está el tema de los homicidios que en promedio se registran entre 22 y 23 por cada 100 mil habitantes. Lo terrible es que hay países donde esta cifra asciende a 200 por cada 100 mil habitantes", apostilló el secretario de la OEA, tras destacar que en los países desarrollados, esta cifra se reduce a dos por cada cien mil habitantes.