Extremistas islámicos demolieron un puente, mataron una cantidad de personas y secuestraron a la esposa y dos hijos de un policía retirado en el noreste de Nigeria, dijeron habitantes de la zona, a medida que cobraba fuerza una iniciativa internacional para rescatar a 276 colegialas secuestradas por rebeldes.
El jefe del gobierno local Abawu James Watharda dijo que no era posible determinar cuántas personas murieron en la violencia debido a que unos 3,000 habitantes huyeron del ataque ocurrido en el poblado de Liman Kara.
Los habitantes que huían de la zona narraron que los insurgentes dinamitaron el puente que vincula a las provincias de Adamawa y Borno, que se encuentran bajo estado de emergencia militar.