INTELECTUALES y escritores llamaron ayer a un auditorio cautivo de jóvenes activistas asistentes al Foro Social Mundial a seguir luchando por lograr un mundo de justicia social, sin importar que les llamen locos o que les califiquen de utópicos.
El llamado fue hecho por un panel integrado por los escritores José Saramago de Portugal y Eduardo Galeano de Uruguay, por el director de la publicación Le Monde Diplomatique, el francés Ignacio Ramonet; y el ex director de la UNESCO, el español Federico Mayor. Los intelectuales participaron en una conferencia sobre los 400 años del libro Don Quijote de la Mancha, de don Miguel de Cervantes, y su relación con la visión de un mundo diferente.
El grupo, ante unos 5,000 jóvenes reunidos por casi tres horas en un estadio de la ciudad, dijo que así como Don Quijote fue visto como un loco, por intentar modificar su realidad en el mundo, el Foro Social era también visto como la reunión de "batallones de locos", pero lo que importaba era avanzar con medidas concretas para acabar con problemas como la pobreza.
"Para los millones que viven en la pobreza la palabra utopía significa rigurosamente nada... tampoco significará cuando tengan sus necesidades satisfechas", dijo Saramago, premio Nobel de Literatura.
Intelectuales hacen llamado
Proponen crear un impuesto mundial contra el hambre y la pobreza, que paguen los países ricos.