La nación musulmana más populosa del mundo intensificó ayer la represión de un grupo vinculado con Al Qaeda al iniciar juicio al presunto jefe espiritual de la organización, detener a su sucesor designado y hallar un depósito de materiales para fabricar bombas.
Los detenidos suman 18 e incluyen a tres hombres buscados por el atentado del año pasado en Bali.
La presa mayor fue el clérigo musulmán Abu Rusdan, quien según la Policía era el “emir’’, o jefe de Yemá Islamiya desde la detención el año pasado del presunto fundador Abu Bakar Bashir.
El juicio a Bashir comenzó ayer en Yakarta. Sonriente, saludando con el brazo a cientos de seguidores, Bashir dijo que las acusaciones de traición y de colocar bombas en iglesias cristianas eran mentiras provenientes de Estados Unidos.