Las fuentes indicaron que nueve de los muertos eran soldados libaneses que fueron alcanzados por un proyectil en el pequeño puerto de pescadores norteño de Abdeh, a unos seis kilómetros de la frontera con Siria, cuando se encontraban en un destacamento.
El ataque se saldó también con al menos una docena de militares heridos de distinta consideración, según las mismas fuentes.
Poco antes de este ataque, la cadena de televisión Al Manar, perteneciente a la milicia chiíta Hizbulá, informó de que al menos otras cuatro personas habían perecido por el impacto de varios proyectiles israelíes en una zona del sur de Beirut, que también había causado un número indeterminado de heridos.
Además, según la misma fuente, el ejército israelí volvió a atacar el aeropuerto internacional Rafic Hariri de Beirut, que quedó cerrado al tráfico desde el pasado jueves cuando varios proyectiles dejaron inutilizadas sus pistas y provocaron el incendio de los depósitos de combustible.
Los ataques israelíes se han extendido a la ciudad de Baalbek, otro bastión de Hizbulá en la zona meridional libanesa, aunque no se ha informado hasta el momento del número de víctimas causadas.
La ciudad de Trípoli, en el norte, también fue objetivo de los ataques israelíes durante la noche pasada y esta madrugada, informó la cadena libanesa de radio y televisión ANB.
Alrededor de 100 personas han muerto y unas 350 han resultado heridas, según los últimos datos, desde que el miércoles comenzaron los ataques israelíes contra Líbano como respuesta a la captura por parte de milicianos de Hizbulá de dos soldados israelíes.
La milicia chiíta exige la liberación de los presos árabes de las cárceles israelíes a cambio de la libertad de los soldados israelíes.
Los ataques israelíes de hoy lunes se producen pocas horas después de que el líder de Hizbulá, el jeque Hasan Nasralá, amenazase, a través de un mensaje televisado, con atacar objetivos civiles una vez comprobado que el ejército israelí estaba haciendo lo propio contra los civiles de Líbano.
El enviado de la ONU Vijay Nambiar exhortó al grupo guerrillero Jezbolá a liberar a los soldados israelíes que capturó a fin de poner fin a la actual crisis.
Nambiar además pidió que los civiles y la infraestructura del Líbano sean protegidos.
Horas antes, fuentes oficiales habían dicho que el enviado de la ONU Terje Roed-Larsen había llegado a Beirut para sostener consultas con el primer ministro Fuad Saniora.
Roed-Larsen vino a la asediada capital libanesa como parte de una delegación despachada por el secretario general del organismo mundial, Kofi Annan.
El equipo es dirigido por Nambiar, asesor especial de Annan e incluye al encargado de asuntos del Medio Oriente Alvaro de Soto.
El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, aseguró en Beirut que la UE está tratando de encontrar una solución a esta "guerra sin lógica".
En declaraciones a la prensa, tras reunirse con el primer ministro libanés, Fuad Siniora, Solana subrayó que hay que actuar conforme a la legalidad internacional y que las provocaciones no son aceptables.
Solana, aseguró que "los que tienen la posibilidad de detener la violencia deben hacerlo liberando a los soldados", en referencia a Hizbulá, cuyas milicias capturaron a dos soldados israelíes el pasado miércoles, tras lo cual Israel lanzó una amplia ofensiva militar aérea, marítima y terrestre contra el país de los cedros.
"Líbano, sus líderes y fuerzas deben trabajar juntos por la paz", dijo el representante de la UE.