Rescatistas y familiares utilizaban ayer todo lo que tenían a su alcance, desde sus manos hasta motoniveladoras, para rescatar a las víctimas de un potente terremoto que dejó en ruinas a esta ciudad del sureste de Irán.
La magnitud de la tragedia era tan vasta que era imposible brindar una cifra de muertos fidedigna. La mayor parte de los 80,000 habitantes de la ciudad estaba dormida cuando el poderoso terremoto de 6.3 grados de magnitud sacudió el área el viernes a las 5.28 de la mañana (01.58 GMT).
El ministerio del Interior dijo ayer que unas 20,000 personas fallecieron, pero enfatizó que se trata de un cálculo. Dos funcionarios de la región manifestaron que el total de muertos podría duplicar esa cifra. Sin embargo, otros afirmaron que la cifra era mucho menor.
Por su parte, el ministro de Salud, dijo que el seísmo causó 70,000 muertos en Bam.
“Consideramos en la actualidad que entre un 65 a 70% de los habitantes de la ciudad de Bam o están muertos o heridos”, declaró el médico Massud Pezechkian en medio de los escombros del hospital de la ciudad, destruida por el terremoto.
Los rescatistas cargaban a los heridos en brazos, en camillas o en camionetas hasta los abarrotados hospitales de las afueras de Bam o hasta el aeropuerto. Allí esperaban que aviones militares y civiles los evacuara a Kerman, la capital provincial ubicada a unos 200 kilómetros, o a otras ciudades iraníes.
El funcionario del gobierno provincial, Saeed Iranmanesh informó que unos 3,000 muertos fueron enterrados y más de 9,000 heridos habían sido hospitalizados en distintos sitios del país.
Rescatistas hallaron ayer a otros 150 sobrevivientes, dijo a Mosoud Amiri, funcionario de la Guardia Revolucionaria.
La agencia de noticias IRNA informó que perros de equipos extranjeros de rescate detectaron con vida a unas 20 personas enterradas bajo los escombros.
El líder del equipo de rescate iraní, Ahmad Najafi, respaldó el estimado de 40,000 muertos, al explicar que en sólo una calle de Bam, se extrajeron el sábado 200 cadáveres de los escombros en una hora de trabajo.
Un hombre interrumpió al ministro del Interior Abdolvahed Mousavi Lari mientras hablaba con la prensa en Bam.
Mi padre está bajo los escombros’’, expresó con lágrimas en el rostro. He estado pidiendo ayuda desde ayer, pero nadie ha venido a ayudarme. Por favor, ayúdenme. Quiero que mi padre viva’’.
En Irán, los terremotos de más de 5 grados de magnitud generalmente matan personas porque la mayoría de los edificios no son antisísmicos, a pesar de que el país está asentado en una región donde los temblores son frecuentes.