Un enfrentamiento potencialmente épico sobre los derechos de los transexuales cobró forma ayer debido a las demandas judiciales que intercambiaron Carolina del Norte y el Gobierno federal por la nueva ley de sanitarios en el estado.
"Este no es un tema de Carolina del Norte. Ahora es un tema nacional", afirmó el gobernador republicano Pat McCrory, quien buscará la reelección en noviembre.
Miles de millones de dólares en asistencia estatal para Carolina del Norte están en juego en la disputa.
El punto en cuestión es una polémica ley de Carolina del Norte según la cual las personas transexuales deben utilizar los sanitarios públicos que correspondan al género indicado en su acta de nacimiento.
La ley entró en vigencia en marzo y también excluye a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales de la protección estatal contra la discriminación e impide a los Gobiernos locales adoptar sus propias medidas contra prejuicios.
El Departamento de Justicia federal dijo que la ley equivale a discriminación.