La policía antiterrorista interrogó ayer a cuatro británicos liberados de la prisión estadounidense en la base naval de Guantánamo, Cuba, mientras que un quinto quedó en libertad y acusó a sus captores de someterlo a un trato cruel e inhumano.
Los cinco hombres, encarcelados desde finales del 2001 o principios del 2002 junto con más de 600 sospechosos de luchar con el régimen Talibán en Afganistán o de apoyar a la red Al Qaeda de Osama bin Laden, fueron llevados el martes desde Cuba a una base militar británica. El debate público sobre su detención podría ocasionar mayores problemas al primer ministro británico Tony Blair.
"Lo trataron de manera cruel, inhumana y degradante, y quiere que las autoridades respondan por eso", dijo Robert Lizar, abogado del prisionero liberado, Jamal al Haruth.
Los partidarios de Blair dicen que el regreso de los detenidos muestra los beneficios de una relaciones cercana con el gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Blair ha enfrentado duras críticas por respaldar a Washington en la guerra de Irak. El trato a los prisioneros británicos liberados y el destino de los que aún están detenidos en Guantánamo podría convertirse en un punto fuerte de ataque a su liderazgo.
La policía antiterrorista tiene 14 días para decidir si acusa a los cuatro británicos detenidos. Legisladores de la Unión Europea instaron ayer a Estados Unidos a que ponga fin inmediatamente al "estado de incertidumbre legal" de los detenidos en su base cubana de Guantánamo y garantice un juicio justo a todos los acusados.
Miembros del Parlamento Europeo respaldaron un informe -de su comité de relaciones exteriores- haciendo un llamamiento a Washington para que establezca el estado legal de los cerca de 640 detenidos de forma individual y les conceda acceso a diplomáticos, familiares y observadores independientes.
Esta ha sido la última de una cadena de peticiones realizadas desde la UE para que se haga justicia a los detenidos en Guantánamo.
"Estamos todos de acuerdo en la importancia de luchar contra el terrorismo pero no podemos renunciar a nuestros derechos humanos básicos y a los valores que Europa comparte con Estados Unidos en su lucha", dijo Ole Andreasen, autor del informe aprobado por los eurodiputados reunidos en Estrasburgo.
"Estados Unidos debe acabar con la situación de incertidumbre legal de los detenidos en Guantánamo, que han permanecido demasiado tiempo sin cargos o sin derecho a un abogado", expresó. Los detenidos deberían ahora ser tratados como prisioneros de guerra o como delincuentes comunes, añadió.