El Servicio Secreto está otra vez bajo un escrutinio intenso, luego de que un hombre –aparentemente hispano– saltara la cerca de la Casa Blanca y llegara hasta la puerta principal, antes de ser aprehendido.
El presidente Barack Obama y sus hijas acababan de partir cuando un intruso escaló la cerca norte, corrió por el jardín y hacia la residencia presidencial, donde agentes lo capturaron.
Fue identificado como Omar J. González, de 42 años y residente en Capperas Cove, Texas. Se le acusó de ingreso ilegal al complejo de la Casa Blanca y fue transportado a un hospital cercano, tras quejarse de dolor en el pecho.
La falla en la seguridad hizo que fuera desalojada gran parte de la Casa Blanca, mientras agentes del Servicio Secreto armados sacaron a personal y periodistas por una puerta lateral. Para el Servicio Secreto, el incidente fue un episodio devastador que genera nuevos cuestionamientos sobre la agencia y su capacidad para proteger al presidente.