Meteorólogos dijeron que las malas condiciones del tiempo parecen tener el perfil de El Niño.
Las inundaciones en la provincia de Hunan en China se concentraron en la región del sur, donde se cultiva arroz, 600 kilómetros al norte de Hong Kong, y fueron las peores desde 1998, dijo el diario China Daily citando a funcionarios provinciales.
En lo que va del año, unas 900 personas han muerto en China por las inundaciones.
En Corea del Sur, la cifra de muertos ha llegado a 14 después de una semana de lluvias que descargaron dos quintos de la caída media anual en el país, provocando inundaciones y deslizamientos de tierra.
Ayer, cuatro personas murieron y siete resultaron heridas en la localidad de Pusan, en el sur del país, después de que un deslizamiento de tierra se tragara un edificio de cuatro pisos en el que vivían 250 minusválidos.
La Casa Azul presidencial dijo que Corea del Sur había movilizado a 32,000 soldados y 460 unidades de rescate para reducir los daños, mientras que las previsiones apuntan a que se esperan más lluvias durante el fin de semana. Por otro lado, equipos de rescate revisaron ayer la costa llena de escombros y los destruidos centros turísticos de la costa rusa del Mar Negro en busca de más víctimas de las inundaciones que clamaron 51 vidas en toda Europa.
Decenas de automóviles y dos autobuses terminaron en el mar cuando una ola cubrió el balneario de Shirokaya Balka, destruyendo casas, cafés y centros de recreo.
Las inundaciones fueron tan severas en esta pequeña población que incluso parte del concreto de las calles fue arrastrado, atrapando a los turistas que tuvieron la suerte de salvar sus automóviles. En tanto, India sufre un monzón caprichoso. Más de 700 personas han muerto por las inundaciones, enfermedades y movimientos de tierra y millones se han quedado sin hogar en el este de India, Nepal y Bangladesh desde mediados de julio, cuando comienzan las lluvias del monzón, mientras que las autoridades sanitarias luchan por impedir la posible expansión de enfermedades.