Una gran tormenta de nieve esparcida en una amplia franja del noreste de EU a tres semanas de que empiece el invierno en este país, causó ayer la muerte de seis personas y trastornos en las actividades diarias de la zona.
La tormenta, inusual en esta época del otoño estadounidense, obligó a cancelar, postergar y desviar centenares de vuelos comerciales.
Esta decisión dejó varados a miles de pasajeros en la casi totalidad de aeropuertos de esta región, incluyendo las grandes terminales aéreas de las ciudades de Boston, Newark, Nueva York y Washington.
Fuentes de los servicios de emergencia informaron que seis personas habían muerto hasta ayer, como consecuencia de la gran nevada que ha cubierto con un grueso manto blanco una parte del territorio desde las Carolinas hasta la frontera con Canadá.