EL MINISTRO de Salud, Camilo Alleyne, reveló que ha destinado una partida de B/. 119 mil para comprar insecticidas y otra por B/. 14,400 para medicamentos que ayudarán a prevenir y minimizar los casos de malaria, que hasta la fecha suman 3,986 en todo el país.
Según Alleyne, si la ciudadanía a través de la educación no coopera, tendrán que imponer sanciones a quienes no combatan la formación de criaderos, donde radica el problema.
Espera que en marzo del próximo año se sienta el impacto de las medidas impuestas por Salud y disminuyan las estadísticas. La región que más casos registra es la Ngobe Buglé con 1,292, Bocas del Toro con 731; Veraguas con 592; Panamá Este con 472 y Darién con 368.
El Club Activo 20-30, espera construir con los fondos recaudados este año cuatro centros para la rehabilitación de personas discapacitadas en Colón, Chiriquí, Santiago y Chitré.
Igualmente señalan los directivos de la agrupación que se busca reabastecer la sala de Neonatología del Hospital del Niño.
Los miembros de SINCOTAPE también han colocado alcancías en sus diferentes piqueras y además venden calcomanías alusivas a la Teletón para recaudar más fondos.
Sobre transformar el INAC en un ministerio, Reinier explicó que esa ha sido la tendencia en la región, pero no se puede definir en un día o un momento, sino en términos de que la cultura y su gestión avancen.
Para Reinier podríamos pensar en el futuro en la gestación de ese Ministerio de Cultura, soñado por muchos, pero es un valor que la cultura tiene que ganar.
La diversidad étnica y cultural no siempre va acorde con la identidad de un Estado. Hay casos en que representan un atentado a su continuidad.
En Panamá hay una sana convivencia entre las etnias. En el caso de las indígenas, se les reconoce su derecho a territorio como fórmula de preservar sus raíces, lengua y su cultura y tienen representatividad política.
Panamá está situada como de Desarrollo Humano Medio, en la posición 61. La esperanza de vida es de 74.6 años y la tasa de alfabetización de adultos es de 92.3%. Un índice de esperanza de vida de 0.83, cercano al de Chile y Argentina.