El Congreso investigará un escándalo político en el que estarían involucrados dos allegados al presidente Alejandro Toledo, su ex abogado personal y el embajador de Perú en España, sobre presuntos negociados del gobierno con la mafia de Vladimiro Montesinos, ex jefe de los servicios secretos.
La magnitud del escándalo podría afectar la estabilidad del gobierno y degenerar en una situación parecida al "caso Watergate" que llevó a la renuncia del presidente norteamericano Richard Nixon, afirmó el congresista socialdemócrata de oposición Mauricio Mulder.
El legislador opositor Javier Velásquez, quien preside la Comisión de Fiscalización del Congreso, estimó que el caso es de "extrema gravedad" y anunció que ese grupo parlamentario llamará a los personajes centrales del caso como parte de una investigación sobre el tema.
Ellos son César Almeyda, quien aparte de ex abogado y amigo personal de Toledo fue jefe del Consejo Nacional de Inteligencia, y Fernando Olivera, embajador en España y líder del Frente Independiente Moralizador, partido aliado del gobernante Perú Posible.
El escándalo surgió a raíz de versiones de la existencia de un casete de audio de una conversación entre Almeyda y el general Oscar Villanueva, a quien se conocía como "el cajero de Montesinos", y que se suicidó en extrañas circunstancias en septiembre de 2002.