Cuatro sospechosos de confesión musulmana fueron inculpados ayer en relación con los atentados con coche bomba que dejaron 52 muertos hace una semana en Bombay (oeste de India).
El jefe de la policía local, R.S. Sharma, declaró en conferencia de prensa que esos sospechosos, entre los que hay un hombre, su esposa y su hija de 17 años, estaban vinculados al Lashkar-e-Taiba, un movimiento panislamista fundado y más tarde prohibido en Pakistán.
Según las televisoras, al menos dos de los inculpados son sospechosos de haber puesto bombas en unos taxis que estallaron el 25 de agosto en dos barrios de la capital económica de India, causando 52 muertos y más de 150 heridos.
El tribunal especial de Bombay inculpó a los sospechosos en virtud de una draconiana ley de prevención del terrorismo adoptada el año pasado por el parlamento federal indio y que prevé la pena de muerte en ciertos casos.