Según informó ayer el diario "The Washington Post", la Agencia Central de Inteligencia (CIA) normalmente realiza este tipo de operaciones en colaboración con las autoridades de inteligencia locales.
Sin embargo, Italia, Alemania y Suecia están investigando si los arrestos de la agencia estadounidense del espionaje en sus respectivos países suponen o no "una violación de la soberanía nacional y de los derechos humanos".
La CIA siempre mantuvo en secreto los detalles de sus operaciones de detención en el exterior, consideradas en Estados Unidos como una práctica legal y efectiva en la lucha contra el terrorismo, añade el diario.
En Europa se cuestiona su legalidad porque, entre otras razones, el Gobierno estadounidense cuenta con el apoyo, para este tipo de prácticas, de países muy criticados por su historial de derechos humanos, entre ellos Egipto, Jordania y Pakistán.
Según el Post, las tres investigaciones oficiales europeas han revelado ya nueva información sobre la presunta implicación de Estados Unidos en la desaparición de cuatro hombres que habían denunciado haber sido objeto de abusos físicos y torturas.
Los investigadores lo tendrán difícil para presentar cargos contra los agentes estadounidenses porque deberán hacer frente a una serie de cuestiones muy sensibles, entre ellas, la de si están protegidos por inmunidad diplomática o incluso la de determinar su identidad.
No obstante, las fiscalías en Italia y Alemania no han descartado la presentación de acusaciones formales, añadió el periódico británico.
El gobierno del presidente estadounidense, Geoge W. Bush, ha recibido el apoyo para realizar estas operaciones de gobiernos que han sido criticados por su historial de derechos humanos, entre ellos Egipto, Jordania y Pakistán, donde muchos sujetos son detenidos para ser interrogados.