Singapur inició ayer una investigación sobre la muerte de las mellizas iraníes unidas por la cabeza durante una polémica operación de separación el año pasado.
Laleh y Ladan Bijani, de 29 años, murieron el pasado 8 de julio por una hemorragia masiva tras 52 horas de una operación efectuada por 28 especialistas en el Raffles Hospitalto de Singapur para separar sus cerebros.
Una audiencia forense de tres días establecerá la causa de la muerte y si hubo negligencias en la operación. En la misma, se recogerá el testimonio de los principales cirujanos, el Dr. Keith Goh, de Singapur, y el Dr. Ben Carson, del Johns Hopkins University Hospital de Estados Unidos.
"Si se encuentra que hubo negligencia serán los fiscales los que presenten cargos", dijo Elyana Ishak, una portavoz judicial.
Alireza Safaian, quien adoptó a las mellizas y las cuidó por 27 años, ha acusado a los cirujanos de matar a las pacientes. Un neurocirujano de Alemania, que no quiso separarlas cuando tenían 14 años, dijo que se quedó asombrado cuando se enteró que iban a ser operadas.
Carson, que prestará testimonio mañana por videoconferencia, ha dicho que nunca pensó que la operación tenía razonables posibilidades de ser un éxito y que los cirujanos habían tratado de convencer a las mellizas de que no se sometieran a la operación, pero que las mujeres habían insistido en ello.