El arzobispo Stanislaw Wielgus ocultó al Papa Benedicto XVI que había colaborado con la policía secreta comunista, declaró este viernes el nuncio apostólico en Polonia, Jozef Kowalczyk, a la Agencia Católica de Información (KAI).
El nuncio añadió que, en el futuro y para evitar situaciones similares, las actas de la policía y los servicios secretos comunistas relacionadas con los candidatos a obispos deberán ser estudiadas antes de que se produzcan los correspondientes nombramientos.
El pasado domingo y, como consecuencia del descubrimiento de que durante un largo período actuó como confidente de la policía y agente del espionaje comunista, el arzobispo Stanislaw Welgus presentó su dimisión como metropolitano de Varsovia.
"Tengo que decir ni la Universidad Católica de Lublin, en la que Wielgus fue rector durante diez años, ni la diócesis de Plock, de la que fue ordinario durante otros siete años, nos informaron de nada, incluso de la existencia de las más mínimas sospechas", añadió Kowalczyk.
"Cuando aparecieron las primeras informaciones en la prensa pedimos de manera discreta a Lublin, donde había trabajado tantos años el arzobispo, que nos enviaran los materiales que tuviesen sobre el asunto y nos respondieron que no había ningún documento al respecto", recalcó el nuncio.
"No me rendí y cité al arzobispo Wielgus para que personalmente me explicase su situación y él escribió una aclaración en la que indicó el procedimiento que tuvo que cumplir para conseguir el pasaporte para viajar a Alemania. Solo que no dijo ni una sola palabra sobre su consentimiento para colaborar con la policía comunista", explicó.
El gobernador fue elegido prefecto en diciembre de 2005, en elecciones regionales simultáneas a las nacionales que ganó el presidente Morales.
Según los medios locales, los hospitales registraron en Cochabamba entre 130 y 200 heridos luego de los enfrentamientos del jueves.