El IRA Auténtico, facción disidente del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y autor del atroz atentado de la ciudad norirlandesa de Omagh, en el que murieron 29 personas, confirmó ayer que sigue activo y amenazó con más ataques.
En un breve comunicado enviado por teléfono al diario "Derry Journal" de Londonderry (noroeste del Ulster), el grupo terrorista advierte a la población civil de que permanezca "lejos de cualquier instalación militar" y policial británica en Irlanda del Norte.
"Cualquier persona que acceda a una instalación militar lo hará corriendo un riesgo", avisa el IRA Auténtico, que añade que "un número de atentados recientes han sido abortados debido a la presencia de civiles en los alrededores" de las bases del Ejército.
La nota corrobora que el grupo terrorista no ha abandonado la violencia, pese a otro comunicado redactado por líderes de la banda armada encarcelados en una prisión de Irlanda que se difundió el pasado domingo y abogaba por su disolución y el fin de sus actividades.
La misiva, publicada por el dominical dublinés "Sunday Independent", ordenaba al Consejo Armado de la organización que acabara con la violencia en Irlanda del Norte debido a la "inutilidad" de la "lucha armada".
La contradicción entre ambas notas deja clara la división interna del grupo terrorista entre los mandos partidarios de seguir con los atentados y los dirigentes que defienden la deposición de las armas.
Para demostrar que sigue activo, el IRA Auténtico afirma en la nota divulgada en Londonderry que se responsabiliza de una bomba de clavos hallada y desactivada hoy por artificieros del Ejército frente a una comisaría policial de Castlederg (este del Ulster).
Tras conocerse el anuncio, Michael Gallagher cuyo hijo falleció en el atentado de Omagh, cometido en 1998 y en el que también murieron dos españoles- comentó que el mensaje de la banda armada es "claro" y se deduce que "van a continuar matando a gente inocente".