Irak dijo ayer que Estados Unidos está decidido a dificultar las recién reanudadas inspecciones de armas de la ONU a fin de tener un pretexto para librar una nueva Guerra del Golfo.
"Estados Unidos es el único que interpreta la resolución (del Consejo de Seguridad) de forma que se ajusta a sus intenciones hostiles contra Irak y la nación árabe", dijo el periódico iraquí Al-Thawra, órgano del gobernante Partido Baath.
"De manera que continuará haciendo amenazas y metiendo su nariz en el trabajo de los inspectores y fabricará cualquier acontecimiento o asunto para complicar su trabajo u obstruirlo, especialmente cuando los inspectores y el mundo se den cuenta de que Iraq no tiene armas de exterminio masivo", agregó.
Por su parte, la prensa británicacitó ayer fuentes de inteligencia no identificadas según las cuales el presidente Sadam Hussein ordenó a cientos de miembros de su personal que escondieran componentes de armas de exterminio masivo en sus casas para evitar que fueran detectados.
Los inspectores de la ONU regresaron a Irak para buscar armas químicas, biológicas y nucleares bajo una contundente resolución que da a Bagdad una última oportunidad para desmantelar sus arsenales de exterminio masivo.
Washington acusa a Irak de desarrollar las armas prohibidas y ha amenazado con acciones militares para derrocar a Hussein. En tanto, ese país niega la acusación, insistiendo en que todas sus armas químicas, biológicas y nucleares ya han sido destruidas.
Los inspectores dijeron que en sus primeros dos días en Irak no tuvieron problema alguno.