Irak dijo ayer que Estados Unidos no podría derrocar al presidente Sadam Hussein de la misma manera que puso fin al régimen Talibán en Afganistán, en momentos en que Washington mantiene su presión para lanzar una acción militar contra el líder iraquí.
EU ignoró los llamados para impulsar una nueva legislación en el Consejo de Seguridad de la ONU que apruebe una acción militar contra Irak, pese a que su aliado clave, el primer ministro británico, Tony Blair, fue duramente criticado por su propio partido debido a su posición pro-estadounidense.
El vicepresidente iraquí, Taha Yassin Ramadán, dijo que Washington sabe que no podría derrocar a Sadam de la misma forma en que lo hizo con el Talibán. "No queremos comparar a los dos, pero Irak no es Afganistán", dijo Ramadán a periodistas en Beirut. "Creo que la administración estadounidense está convencida de eso".
Fuentes de la oposición iraquí dijeron que planean reunirse en septiembre para elegir un gobierno en el exilio que sea apoyado por EU. "Esta habladuría sobre la oposición iraquí es insignificante, algo que no merece una respuesta. Eso no existe y no tiene raíces en el territorio de Irak", dijo Ramadán.
Por otra parte, en las Naciones Unidas, los comentarios sobre una nueva resolución de su Consejo de Seguridad aprobando cualquier acción militar estadounidense en contra de Irak ganaba fuerza, aunque las discusiones en el escenario internacional se encontraban en una primera fase.
Buena parte de los diplomáticos del Consejo de Seguridad argumentan que sin otra resolución, las medidas existentes no proveen una base legal para un "cambio de régimen", un eufemismo utilizado por Bush para derrocar a Hussein tras acusarlo de desarrollar armas de destrucción masiva.
Rusia y China se oponen a una acción militar. Francia, otro miembro del consejo que puede vetar una decisión, ha instado a una votación en el Consejo de Seguridad, mientras el presidente Jacques Chirac ha criticado los intentos de legitimar el "uso unilateral y preventivo de la fuerza".
Y en Gran Bretaña, cuya posición es la más cercana a EU, el secretario de Relaciones Exteriores, Jack Straw, dijo que consideraría el informe de una comisión parlamentaria que propone que la ONU fije un plazo para que Bagdad permita el reingreso de los inspectores de armas.
Los expertos sobre armas salieron de Irak en diciembre de 1998, en vísperas de un bombardeo aéreo británico-estadounidense, y desde entonces no se les ha permitido regresar.
En Amman, funcionarios y diplomáticos dijeron que aunque Jordania podría tener un profundo recelo en torno a un ataque contra Irak, el reino que observó desde las barreras la Guerra del Golfo de 1991, no tendría más opción que unirse a una campaña encabezada por EU.
Pero Jordania, el aliado principal de EU en el Oriente Medio que se erige como una cuña entre Irak e Israel, esperaría que cualquier acción militar sea breve debido al temor de que una prolongada guerra se desvíe peligrosamente y provoque el caos en la volátil región, dijeron.
Por su parte, las naciones de la Unión Europea (UE) comparten la posición estadounidense de que Irak es un país peligroso, pero ante el temor de que Washington se precipite en una aventura militar, insisten en que su gobierno debe buscar el apoyo de las Naciones Unidas antes de emprender una acción, dijeron funcionarios europeos.
Luego de un encuentro entre cancilleres europeos, el ministro británico del exterior Jack Straw habló de un enorme apoyo para la demanda de que Hussein readmitiese en su país a los inspectores de armas de la ONU, sin condición alguna.
Washington acusa a Sadam de reconstruir sus fábricas de armas de destrucción masiva. Alemania y Francia han exhortado a EU a no atacar Irak, advirtiendo que una acción unilateral conllevaría grandes riesgos. En cambio, desean que se forme una alianza internacional contra Irak mediante la obtención de apoyo desde el Consejo de Seguridad de la ONU.
Gran Bretaña es el más cercano aliado estadounidense, a pesar de lo cual no da todo su apoyo a una acción militar y considera la idea de darle a Sadam un plazo para que cumpla con las resoluciones sobre las inspecciones de armas de la ONU.