Los iraquíes se disponen a presentar hoy al Consejo de Seguridad de la ONU una declaración sobre sus programas militares en un documento que resulta clave para reforzar el programa de desarme de Irak.
Las autoridades iraquíes indicaron que entregarán el texto, que podría ser de 30,000 páginas, en Bagdad a los inspectores de la ONU, quienes interrumpieron ayer sus inspecciones por segundo día consecutivo con motivo de la fiesta del Fitr.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió ayer a puerta cerrada para efectuar consultas sobre Irak en presencia de Hans Blix, el director ejecutivo de la Comisión de Control, Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (COCOVINU).
El ejemplar destinado al Consejo de Seguridad será enviado a través de la COCOVINU de Bagdad vía Chipre a Nueva York, donde llegará mañana, pero "lo más probable es que no haya reunión sobre ese documento antes del lunes", declaró un diplomático que participa en las discusiones del Consejo.
Los expertos de la ONU y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) analizarán minuciosamente el documento y compararán las informaciones con las obtenidas desde el inicio del proceso de desarme de Irak en 1991.
Esta primera lectura podría llevar más de una semana y se necesitará más tiempo para verificar la veracidad de las declaración, según miembros de la ONU en Bagdad. Una declaración falsa o una omisión podría violar la resolución 1441 y abrir la puerta a una operación militar.
Por otra parte, EU presiona a los inspectores de armamento de la ONU que están en Irak para que consigan deserciones de científicos de ese país, en virtud del mandato de la resolución 1441 del Consejo de Seguridad, según confirmó ayer la Casa Blanca.
El texto obliga a Irak a suministrar acceso sin restricciones a todos los funcionarios y otras personas que los inspectores quieran entrevistar.