Irak invitó ayer al jefe de inspectores de armas de las Naciones Unidas para que vuelva a Bagdad a realizar más consultas sobre formas de verificar el desarme iraquí.
Mientras tanto, otros dos expertos iraquíes rechazaron proporcionar entrevistas secretas a inspectores de la ONU en su búsqueda de las presuntas armas de destrucción masiva de Irak.
El asesor presidencial Amer al-Saadi solicitó a Hans Blix, jefe de inspectores de armas de la ONU, y a Mohamed ElBaradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, que regresen a Irak antes de que presenten el 14 de febrero su próximo reporte crucial ante el Consejo de Seguridad.
Por otro lado, los inspectores de la ONU que recorren Irak desde hace más de dos meses buscando armas prohibidas y que ayer visitaron una destilería, recibieron de parte de los iraquíes una caja de whisky de regalo, indicó su vocero, Hiro Ueki.
Inspeccionaron los alambiques y líneas de montaje de la destilería Al-Awali, donde recibieron el preciado whisky Canari.